Tres consejos para aplicar hoy mismo:
- Asegúrese de que su hijo duerma entre 8 y 10 horas cada noche. Un descanso adecuado mejora el estado de ánimo, la concentración y el rendimiento escolar.
- Priorice comidas caseras con variedad de colores. Una nutrición adecuada reduce el riesgo de ansiedad y depresión.
- Limite el tiempo frente a dispositivos a un máximo de 2 horas diarias, evitando contenido inadecuado o violento.
Dra. Marilys Gonzalez
Médico Pediatra
pediaclinic.cr
Cuando me preguntan cuáles son los hábitos diarios que pueden fortalecer la salud mental en los adolescentes, pienso que la respuesta es muy compleja y muchos de ellos conllevan que como familia establezcamos rutinas y costumbres que nos faciliten tener una vida saludable.
Como padres poner reglas y límites claros así como estar abiertos a escuchar y negociar con nuestros hijos, es trascendental, ya que esto transmite seguridad al menor, le da pautas de cómo desenvolverse de forma segura en el mundo, evita conflictos y abre puertas para que los jóvenes se acerquen a nosotros cuando tienen alguna duda o problema.
Los límites y las consecuencias si no los respetamos, deben de ser establecidos idealmente antes de que se presenten el problema, así nuestro adolescente sabrá con claridad lo que esperamos de él y será una persona más segura y menos ansiosa.

Trabajando en la salud mental de nuestros hijos
A continuación me voy a referir a algunos aspectos útiles que he aprendido tanto como pediatra, como al ser mamá, para formar, mantener y fortalecer una buena salud mental en nuestros hijos:
1- Tener una alimentación y un peso saludable:
- Comida hecha en casa, con una dieta equilibrada, donde al menos incluyamos 5 colores con diversos alimentos
- Ingerir porciones adecuadas y pocas frituras, evitando picar a deshoras y evitando comidas procesadas, como por ejemplo “los paquetitos”
- Consumir la fruta picada y no en forma de frescos.
- Beber abundante agua y no consumir gaseosas ni bebidas azucaradas, tampoco aquellas conocidas como energizantes.
Cuando ingerimos comidas procesadas o no tenemos un peso adecuado nuestro cuerpo vive en un estado constante de inflamación, que es propenso a enfermedades tanto físicas como mentales.
La ciencia ha evidenciado una asociación fuerte entre obesidad, pobre autoestima y trastornos del ánimo, como la depresión.
2- Dormir lo suficiente:
Entre los 13 y los 18 años nuestro cuerpo necesita dormir de 8 a 10 horas diarias. Como padres, debemos establecer rutinas diarias y horas de dormir adecuadas para la edad.
Durante el sueño se consolida lo que hemos aprendido en el día, por lo que afecta directamente nuestra memoria. Cuando no dormimos lo suficiente, al día siguiente es probable que no solo estemos muy irritables y poco tolerantes, sino también con mayor dificultad para concentrarnos.
3- Hacer ejercicio regularmente:
Hacer al menos una hora diaria de actividad física, idealmente al aire libre, aumenta la liberación de hormonas que provocan cambios a nivel metabólico, neurológico y del estado de ánimo, aumentado los sentimientos de bienestar y autoestima, y disminuyendo el riesgo de depresión entre otros.
4- Socializar con los pares y tener espacios seguros de ocio:
Permitir pasar tiempo con amigos, reírse, pertenecer a un equipo o grupo de trabajo o simplemente conversar y compartir, fomenta la socialización y el sentimiento de aceptación por muchachos de la misma edad, lo cual es uno de los mayores intereses a nivel del desarrollo evolutivo de los adolescentes.
5- Actividades recreativas:
Fomentar aquellas donde podamos desarrollar nuestra creatividad individual o en grupo, al igual que otras donde podamos aprender a ayudar y ser parte de nuestra comunidad (el sentimiento de ser útil y aportar a otros, fortalece nuestra propia salud mental y autoestima).
6- Uso de pantallas e internet:
En la vida actual es indispensable educar en prevención, tanto en uso de redes sociales como al navegar por la web.
Nunca hablar con personas que no conocemos físicamente y no publicar nuestra vida privada para prevenir un mal uso de nuestra información y para no exponernos a ser juzgados por otros innecesariamente. Comprender que lo que vemos en la pantalla no siempre es cierto.
El uso excesivo de pantallas y videojuegos está directamente asociado con aumento de ansiedad y depresión, por lo que no debería un adolescente de utilizarlos por más de 2 horas al día. Controlar el contenido de los temas en los mismos, evitando la violencia y ejemplos no aptos para la edad.
Por último pero no menos importante quiero mencionar la interacción entre padres e hijos, nuestros adolescentes nos quieren presentes en sus vidas y para nosotros poder apoyarlos debemos estar cerca.
Sin embargo, por la edad no siempre encontramos el canal adecuado para hacerlo. Es por esto que recomiendo tener intereses comunes, compartir temas “superficiales” como el deporte o la moda abre puertas para el diálogo, la confianza y el conocimiento mutuo.
La guía continua y la vigilancia de los padres es vital para la salud mental de los hijos.
Fuentes:
- La Dra. Marilys Gonzalez Anglada cuenta con más de 15 años con amplia experiencia en el Hospital Nacional de Niños y Hospital de Cartago. Actualmente ofrece consulta pediátrica, crecimiento y desarrollo, control del niño sano, asesoría en lactancia y alimentación infantil en Pedia Clinic, sede Hospital Metropolitano, Plaza Vizcaya, Heredia.
- Puede seguirla y compartir sus pensamientos con ella en Facebook.
Publicado en Abril, 2025.
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